A.R.E.A.   Ayuda Recuperación Enfermos Alcohólicos
Rehabilitando Enfermos Alcohólicos 
Uniendo Familias
Alcoholismo Málaga
   Inicio      Concepto de Alcoholimo

 ESTOY ENFERMO!


Llamada ovalada:  ESTOY             ENFERMO!
       El alcoholismo es una enfermedad o trastorno adictivo que se caracteriza por una pérdida de la capacidad para controlar el consumo de bebidas alcohólicas, llevando a una dependencia de las mismas. Las conductas adictivas son comportamientos que resultan perjudiciales para la persona, pero a pesar de saberlo son incapaces de dejar de hacerlo.

Dependencia del alcohol: Una enfermedad del cerebro


     En la actualidad la dependencia del alcohol se considera como una enfermedad del cerebro, porque el alcohol altera su estructura y su modo de funcionar. (Fuente: Dres. Nora Volkow y H. Schelbert).



¿Cómo sé si consumo demasiado?
   
                             

Según la Organización Mundial de la Salud se recomienda que:


  •  Los hombres no beban más de 40 gr. de alcohol al día  o 280 gr. a la semana.
  •  Las mujeres no beban más de 20 gr. de alcohol al día o 140 gr. a la semana.

    Para medir la cantidad de alcohol que se bebe se usa como referencia la Unidad de Bebida Estándar (UBE). 


   La Organización Mundial de la Salud dice que: 1 UBE equivale a 10 gramos de alcohol puro. 


 

A modo de ejemplo y resumen












¿Cómo afecta la bebida alcohólica al organismo?

El alcohol es tóxico y debido a su total y rápida absorción pasa al torrente  sanguíneo, afectando a todo el organismo. El alcohol tiene un papel muy importante en más de 60 enfermedades y es uno de los peores factores de riesgo para la salud y causa de muerte prematura por enfermedad grave o por accidente.

Entre las enfermedades en las que un consumo elevado de alcohol resulta perjudicial podemos encontrarnos:



¿Cómo actúa el alcohol en el cerebro?

El alcohol y las drogas son sustancias que interfieren en la química del cerebro.

Una de las manifestaciones externa puede  ser la dificultad para controlar la cantidad de bebidas alcohólicas consumidas o la frecuencia de consumo de las mismas, que puede llevar a la pérdida de control de consumo.


¿Por qué unas personas pueden beber con moderación y otras no pueden dejar de beber?

La respuesta la encontramos en el funcionamiento del cerebro, donde el consumir bebidas alcohólicas en exceso, de forma continuada, o en determinados días o épocas, puede provocar cambios en el sistema de motivación cerebral, alterando nuestras emociones. Este sistema motivacional nos guía en nuestra vida, haciendo que busquemos las cosas placenteras y agradables y evitemos las desagradables o peligrosas. El alcohol actúa en este mecanismo y contribuye a provocar comportamientos no controlados sobre la bebida.




¿Cómo afecta la bebida alcohólica a mi comportamiento y a quien me rodea?
                El alcohol altera la capacidad de percepción de los estímulos que recibimos, dándonos una idea equivocada del entorno que nos rodea, alterando nuestro juicio y nuestro comportamiento.

ALCOHOL Y SOCIEDAD
                Ya en 2006, para un estudio de la Unión Europea, Peter Anderson y Ben Baumberg decían el daño social que producía el alcohol según las cantidades consumidas, y los daños que causaba a terceros: molestias vecinales, violencia, maltrato, ruptura familiar o los perjuicios sobre los hijos o los daños a terceros por accidentes de tráfico.

ALCOHOL Y FAMILIA
                La familia sufre directamente las consecuencias de tener un enfermo en casa, por los cambios de humor, dejadez en las funciones familiares…
               El consumo de alcohol es uno de los principales factores de riesgo para la aparición del maltrato familiar (Leonard,  2005)
                El alcoholismo no sólo afecta a la persona dependiente del alcohol sino a todos los que la rodean, y sobre todo a los hijos, aún incapaces por su edad de comprender qué le está sucediendo en su familia. Se pierden las costumbres familiares, las celebraciones (cumpleaños, navidades, etc.) porque, a menudo, la presencia del bebedor echa a perder las fiestas.
                Son frecuentes los problemas de comunicación. Nadie puede expresar sus sentimientos sin herir a los demás o provocar una disputa. La violencia familiar está presente en 2 de cada 3 de los hogares con problemas de alcohol.

ALCOHOL Y TRABAJO
El consumo abusivo de alcohol aumenta las tasas de absentismo, bajo rendimiento y accidentes laborales (Batear et al. 2002).

Los consumidores de alcohol padecen de 2 a 4 veces más accidentes laborales, siendo el absentismo laboral de 2 a 3 veces mayor que en el resto de empleados. En general el porcentaje  de trabajadores con un consumo abusivo de alcohol va desde el 40% al 70% (Morales y Rubio, 2000).